Thursday, July 21, 2011

“La verdadera canasta básica”

Todos conocemos la canasta básica, son una serie de productos alimenticios que forman parte de las necesidades básicas que requieren las familias mexicanas. Hagamos un ejercicio juntos, imagina por un momento una canasta, es una canasta común y corriente, pero salvo la ligera excepción que en ella podrás poner todo lo que quieras. Ahora piensa, si pudieras armar una canasta “básica” de cosas indispensables a las nuevas generaciones, cosas que le pudieran servir para la vida, para vivir en este México lindo y querido ¿Qué les darías?

Yo pondría esto:

1.-Un mapa: que contenga todas las rutas habidas y por haber de todos los transportes públicos, para evitar el tráfico y sobre todo que lo ayude a llegar a su destino.

2.-Un botiquín para todos los males: desde dolores de cabeza, crudas, dolores de estómago o corazones rotos

3.-El clásico cuadro del payasito sonriente: para que sepa que todo lo malo paso, y que siempre la mejor actitud es una actitud positiva.

4.-Un espejo: para que nunca olvide quien es y de donde viene.

5.-Una cámara polaroid: Para poder captar todos esos momentos mágicos e irrepetibles.

6.-Una de esas bailarinas hawaianas que ponen en los taxis: Porque a veces la felicidad es producto de las cosas más simples.

7.- Una capa de superman: Para esos momentos donde se necesita valor, determinación y hasta coraje para seguir adelante.

8.-Un labello: Porque no hay nada más mágico en el mundo que un beso.

9.-Un cubo rubik: Para recordar que aun con la mayor de las dificultades, todos los retos pueden ser vencidos, siempre y cuando hagamos nuestro mayor esfuerzo.

Las nuevas generaciones se enfrentan ante un mundo que está cambiando, un mundo que no ve las cosas como la vieron nuestros abuelos, nuestros padres o inclusive nosotros. Pero la verdad es que aún con todo lo malo que puede pasar la vida es buena, la vida merece ser celebrada y disfrutada, cada segundo y cada momento.

Así como mi lista, podríamos añadir miles y miles de productos diferentes. Cada uno de estos artículos es reflejo de lo que somos, de lo que hemos aprendido y de lo que la vida nos ha ayudado a ser. Y aunque todos estos son artículos indispensables, que pueden ayudar a todos los que vienen a tener una vida alegre, y con menos dificultades. Lo que deben saber las futuras generaciones es que lo mejor de la vida es disfrutar cada minuto, porque la vida es una serie de enseñanzas, de sabiduría y sobre todo de momentos inolvidables.

¿Qué tendría tu canasta?


--- por Álvaro Raba @a_raba

Friday, July 15, 2011

LA RAZA CÓSMICA.

Por mi raza hablará el Espíritu.

José Vasconcelos, el gran pensador mexicano del siglo XX, presagió el nacimiento de la raza cósmica en México e iberoamérica. Comparto fragmentos de su ensayo, La Raza Cósmica, publicado en 1925.

Tenemos el deber de formular las bases de una nueva civilización; y por eso mismo es menester que tengamos presentes que las civilizaciones no se repiten ni en la forma ni en el fondo.

Ya nadie puede contener la fusión de la gente, la aparición de la quinta era del mundo, la era de la universalidad y el sentimiento cósmico.

El Cristianismo predicó el amor como base de las relaciones humanas, y ahora comienza a verse que sólo el amor es capaz de producir una humanidad excelsa.

Pues la razón, la pura razón, puede reconocer las ventajas de la ley moral, pero no es capaz de imprimir a la acción el ardor combativo que la vuelve fecunda. En cambio, la verdadera potencia creadora de júbilo está contenida en la ley de la raza cósmica, que es emoción de belleza y un amor tan acendrado que se confunde con la revelación divina.

La raza más apta para adivinar y para imponer semejante ley en la vida y en las cosas, ésa será la raza cósmica. Por fortuna, tal don, lo posee en grado subido la gente mestiza del continente iberoamericano; gente para quien la belleza es la razón mayor de toda cosa.

Solamente la parte ibérica del continente americano dispone de los factores espirituales, la raza y el territorio que son necesarios para la gran empresa de iniciar la era universal de la humanidad.

Muchos obstáculos se oponen al plan del Espíritu, pero son obstáculos comunes a todo progreso.

Tenemos todos los pueblos y todas las aptitudes, y sólo hace falta que el amor verdadero organice y ponga en marcha la ley de la historia.

Mediante el ejercicio de la triple ley, materia, intelecto y estética, llegaremos en América, antes que en parte alguna del globo, a la creación de una raza hecha con el tesoro de todas las anteriores, la raza final, la raza cósmica.

La humanidad debe pasar por tres estados, el de la fuerza, en la cual se basaba el poder primitivo; de la razón, donde se basa el actual poder, leyes y lógica impuestas por el poder de las herramientas del hombre blanco; y finalmente, el estado para la raza cósmica: el estético, guiado por el gusto, un estado donde la belleza es el factor dominante y la fealdad no se reproduce.

Palabras que resuenan con el momento que estamos viviendo, el nacimiento de una nueva conciencia colectiva, universal y cósmica. En homenaje a José Vasconcelos, todo un visionario mexicano.

yo_lo_creo_

ARTESANOS, 11-11-11

Una película de vida que demuestra que la raza cósmica ya está entre nosotros. Somos todos. Estamos a un cambio de mirada de compartirla.

--- por Santiago Pando @SantiagoPando @SoyArtesano

Tuesday, July 12, 2011

LA OLA MEXICANA.

Una ola de conciencia está naciendo en México.

Todo aquel que haya presenciado en un estadio de fútbol el nacimiento de la famosa ola mexicana, sabrá que no prende a la primera. Se necesitan varios intentos y muchos entusiastas provocadores para lograr que por fin la ola le de la vuelta a todo el estadio. Sin la participación de la mayoría, sencillamente no prende.

Es una manera desmadrosa, muy a la mexicana, de comprender el poder del todos somos uno.

Lo mejor de México es que somos un desmadre: una chispa incesante de alegría, ingenio y creatividad, que no se apaga. Lo peor era que nos han habían hecho creer que eso es negativo: ¿a qué le tiras cuando sueñas mexicano?

La chispa de luz es la que enciende el ánimo para hacer realidad los sueños.

El despertar de conciencia nacional se está contagiando como la ola futbolística. Ya está prendiendo en las redes sociales, cada vez más voces hablan de la unidad como el único camino transitable ahora. Es un coro que está resonando en millones de corazones: el canto del azteca dirían los cronistas deportivos.

Los adultos podrán tener la razón, conservadora, más los jóvenes son los que tienen el latido de la creación.

La decadencia de la razón institucional, fielmente representada por los partidos políticos, se da al momento justo del nacimiento de una nueva red de conciencia colectiva. Todo aquello que divide es producto del miedo, todo lo que une es creación de amor.

México es un país de amor que ha sido gobernado históricamente por el miedo.

Con amor, perdiendo el miedo, ganaron los jóvenes el mundial de fútbol sub 17 en el estadio Azteca. Hecho histórico que derrumba otra de las mentiras crónicas del país: los mexicanos sí podemos trabajar en equipo.

La unidad es el poder de uno cuando logramos hacer la ola entre todos.

Es una ola de transformación, un brinco cuántico de conciencia, que ya no lo puede detener nadie. Una ola tan contagiosa que hasta los más escépticos acabarán surfeando a su paso.

Cuando le apostamos a la red de un solo corazón, la ola mexicana le da la vuelta al mundo.

yo_lo_creo_

ARTESANOS. 11-11-11


--- por Santiago Pando @SantiagoPando

01-800-RENT A GUY

A todas nos ha pasado. Tenemos una boda. Tenemos el vestido. Tenemos el regalo. Tenemos la bolsa y los zapatos. Pero nos hace falta un importantísimo accesorio que nos haría lucir mucho más confiadas y seguras:

El acompañante.

En vez de anticipar con emoción el evento, empezamos a sufrirlo.

Para empezar, NADIE más que tú va sola a las bodas. Puedes ir olvidando la idea de conocer a alguien allá.

El estrés crece por segundos. ¿En qué mesa me van a sentar? ¿A qué amigo gay podría invitar? ¿Con quién coños me voy a ir hasta Cuernavaca? ¿Con quién demonios voy a bailar “el venao, el venao”? Voy a tener que conformarme con participar en el bailable colectivo (léase “No rompas más mi pobre corazón” seguido por “Payaso de rodeo”). ¿Cómo evitaré los comentarios ácidos de la Cuquis Garabatillo, que no pierde oportunidad de recalcar mi estado civil a propios y extraños incitándome casi a gritos a ver si atrapo el ramo está vez, a ver si así ya por fin?

Dios, ¿por qué la gente se tiene que seguir casando antes de que yo tenga novio? Es verdaderamente una falta de tacto y sensibilidad.

Pero en vista de que las parejas insisten en decir “acepto”, he llegado a la conclusión de que tengo que buscar soluciones creativas para este incómodo problemilla.

De pronto, vino a mi esta idea como un relámpago de luz. ¿Por qué no crear una especie de 911 para mujeres en peligro de evento solitario? Y no hablo sólo de mujeres solteras. Hablo también de aquellas cuyos maridos han comprado esas teles chiquitas que llevan a todas partes para ver las finales de futbol (que casualmente, siempre, siempre coinciden con las bodas). Hablo de ellas, cuyas parejas se niegan a perder el estilo chancleando en la pista de baile. Hablo por todas nosotras, libres o comprometidas, pero al final del día, mujeres desamparadas en bodas, bautizos, primeras comuniones……

Llegó la hora de lanzar la madre de todos los call centers:

1 800 RENT A GUY

No quiero que me malentiendan. A pesar de que veo las enormes posibilidades de un negocio como este, no quiero ser conocida como Madame Cholechita.

Este sería un servicio completamente apegado a la moral y las buenas costumbres. Si no, es posible que ni siquiera llegaras a la boda o evento en cuestión.

1 800 RENT A GUY está pensado como un servicio a la comunidad que cubre las necesidades tanto de hombres como de mujeres. Ellas pueden contratar a un chico fornido con habilidades en bailes de salón y el arte del piropeo y la conversación. Ellos pueden ver el partido sin tener que aguantar las molestas súplicas de atención por parte de novias y esposas. Es perfecto.

Ahora, lo único que necesito son voluntarios con espíritu de colaboración y altruismo social.

¿Quién dijo yo?

--- por Martha Soler @cholechita @estrogeno3

Thursday, July 7, 2011

DE LA ALEGRÍA Y LA TRISTEZA.

En memoria de Horacio y Amelia.


Hablar de la muerte no es fácil, menos cuando te toca de cerca. Mis padres trascendieron el mismo día hace casi tres años. Ese día cambio mi mirada con respecto a la entrega final, el último acto de la vida.

El poder del corazón es vida y muerte al mismo tiempo. Es lo bien y lo mal caminando juntos de la mano, unidos y en paz. Es el hombre y la mujer haciendo el amor en la oscuridad de la luz de luna. Es el cielo y la tierra compartiendo puertas y ventanas. Es la alegría y la tristeza desnudas, sin culpas ni miedos.

La tristeza es perderlos, la alegría es saber que en realidad los ganamos de otra manera.

La tristeza es no verlos más cerca de uno, la alegría es que ahora están en todos lados.

La alegría cuando está triste llora, la tristeza cuando está alegre sonríe.

La muerte es un principio triste porque la vida es un final feliz. En verdad no hay separación alguna entre la vida y la muerte: son uno mismo.

Cuando la vida es una entrega de corazón, la muerte se convierte en un honor divino.

Es cuando la trascendencia se convierte en ejemplo de vida.

De corazón.

Santiago Pando

Thursday, June 30, 2011

ABRAZANDO EL PERDÓN COLECTIVO.

México es un país cargado de culpas. Ajenas y propias. Individuales y colectivas. Conscientes e inconscientes. Religiosas y laicas. Nos educaron para sentir culpa de todo: por lo que hicimos y por lo que dejamos de hacer; por lo que pensamos y por lo que nos hacen pensar; por lo que se pudo y por lo que no se pudo.

Y las culpas del pasado proyectan miedo al futuro. Y nos ausentan del presente.


El miedo que vivimos en México es resultado de las culpas que cargamos del pasado. La cruz que nos tocó vivir, dirían las voces más conservadoras. Aquellas que sostienen que la vida es para sufrir. Y que la paz sólo se puede obtener después de la muerte, siempre y cuando uno se haya portado bien en vida. Y portarse bien es obedecer al pie de la letra las órdenes del miedo disfrazado de razón institucional.


La moral del miedo es dogmática y conservadora, desde hace siglos.


Vivir sosteniendo una buena carga de culpas era ser buen hijo, buen cristiano y buen mexicano. Era que por fortuna finaliza ahora en estos tiempos.


Así crecimos la mayoría. Y así piensa el imaginario colectivo que proyecta la televisión y escribe los discursos de los políticos y habla desde el púlpito de las iglesias. México es más grande que sus problemas: es la frase que decreta como eternos los sufrimientos del país. Y de alguna manera, entre todos hemos sostenido este pensamiento con nuestras quejas y nuestro pesimismo crónico. Piensa mal y acertarás: otra frase guillotina que nos mantiene postrados de miedo e impotencia ante lo negativo. Ante el mal y la desgracia. Ante la miseria y la pobreza. Ante la inseguridad y la violencia. Ante la corrupción y la impunidad. Ante el diablo mismo que habita entre nosotros. Y por ello desconfiamos de todo y de cada uno, lo que nos impide trabajar en equipo, como un cuerpo colectivo.


Sentir culpa, ser víctima, es señalar como culpables de mis males a los demás.


Crecí en una familia conservadora, católica. Estudié con los Hermanos Maristas. He vivido el peso de la culpa en carne propia. Y gracias a este andar he comprendido que en este punto de quiebre histórico, las culpas colectivas pueden ser el mejor aliado de nosotros. Porque en realidad, las culpas son cargas de luz apagadas, en negativo.


Hay que encenderlas, uniendo el lado positivo a la visión negativa para que se revele la luz de la verdad 360 grados.


Todo es una polaridad, los opuestos son complementarios, no contrarios: hombre y mujer, sol y luna, día y noche, luz y oscuridad, positivo y negativo, izquierda y derecha. Cuando logramos unir las polaridades, la luz se enciende y nos revela el para qué del camino. Dejar de juzgar los hechos como cosas buenas o malas y aceptarlos como son: hechos de verdad.


La realidad no es lo que juzgamos de ella, sino lo que es. La verdad es un contraste de luz encendida por la unión de los opuestos.


Desde esta perspectiva, México está en plena labor de parto. Está naciendo entre nosotros una consciencia colectiva que no es nacional, sino planetaria. Es por ello que el viejo sistema de la dualidad está en crisis terminal, tiene que colapsar al tiempo que florece el reino natural del todos somos uno.


Las contracciones del miedo, la violencia de los espasmos, la sangre y la incertidumbre son los síntomas últimos del inminente parto de luz.


¿Por qué en México? Porque es un país cargado de culpas históricas, con una resistencia única y con una fe inquebrantable. A pesar de todos los pesares, aquí estamos. Hay que recordar que la luz se hace en base a resistencia. Cuando nos perdonamos, nos descargamos de culpas y encendemos la luz acumulada en nuestras resistencias.


Y el perdón, además, ayuda a descargar culpas ajenas. El perdón dado a regañadientes por la razón oficial en Chapultepec, es el inicio del perdón colectivo.


Aplaudo la valentía tanto del presidente por encarar como la del poeta por exhibir. Cada quien en sus posiciones: un presidente agotado de no poder frente a un poeta fortalecido de dolor. Razones gastadas frente a latidos vitales. Ambos cumpliendo al pie de la letra su misión histórica.


La nueva luz naciendo de las cenizas de las culpas que mueren.


El perdón es una fuerza que se nos otorga cuando entregamos nuestras culpas al universo a cambio de luz propia. Un abrazo colectivo enciende de luz las culpas que nos han enfrentado a los unos contra los otros. Es el inicio de la era de la unidad. El perdón nos libera y nos hace responsables.


Ser artesanos de la vida es aceptar la luz de la creación en nuestras manos.


Y así, la serpiente del juicio final se transmuta en águila real, principio de libertad. La profecía ancestral se cumple y la serpiente emplumada eleva su vuelo. Renace la luz del corazón que nos abraza a todos porque somos uno.


Caminar con los brazos abiertos, en señal de perdón, es entregarnos al abrazo del presente divino.

yo_lo_creo_


--- por Santiago Pando @SantiagoPando

Tuesday, June 28, 2011

LO QUE EL CORAZÓN LOGRÓ EN CHAPULTEPEC.

Al testigo de honor.

Después de leer buena parte de los artículos y narraciones del encuentro entre el poeta y el presidente, me queda relatar lo que el corazón logró en Chapultepec: el diálogo sucedido en el mundo interno del presidente y el poeta. Una cosa es la forma de la fachada, otra el fondo de la estructura. Por dentro, la situación no se reduce a viva el legítimo o muera el espurio. La vida no es en blanco y negro.

En el interior hubo un encuentro de almas, ambas de formación cristiana. Y en las profundidades del alma, un estado de miedo policíaco se miró en el espejo del Estado de amor incondicional.

Mientras el presidente, lógico, seguía entercado en su posición, por dentro de él, algo se le movía de una manera diferente a lo acostumbrado en el mundo de la política donde todo es máscaras y medias verdades. La voz del poeta caló hondo, no me cabe duda; sin embargo, quienes le quebraron sus defensas aparentemente invencibles fueron las voces de las víctimas. Le resquebrajaron su sistema inmunológico, por decirlo de alguna manera, y logró sentir el dolor de la realidad provocada por sus propias decisiones. No es lo mismo ver estadísticas y escuchar voces expertas en la materia, a sentir las palabras del dolor encarnado. No había los guardaespaldas adecuados como para protegerlo ante tal embate de latidos y ráfagas de amor.

El corazón no anda con rodeos: dispara balas de plata. Capaces de penetrar las murallas del miedo y sus razones. A partir de ahí, estoy cierto, nadie es el mismo.

El presidente recalcitrante se dobló ante la serenidad del poeta. Su mecha corta no hizo más que exhibir el tamaño de sus demonios. Nada es más pesado para un católico practicante de las formas, como el presidente, que el peso de sus propias culpas. Está agotado de excusas y vacío espiritualmente. Se siente tan culpable por dentro que él mismo adelanta su sentencia condenatoria ante los ojos de la injusta historia.

Las culpas proyectan en el futuro los miedos que uno carga.

Para un panista, mira que los conozco, la política es una especie de apostolado,

cuya misión, dicen, es hacer el bien común a través de gobiernos humanistas. Desde esta perspectiva, imaginemos el tamaño de culpa que carga el presidente de la guerra de los miles y miles de muertos. Imaginemos lo que por dentro sentía cuando escuchaba, junto a su esposa, las voces desgarradoras de cada una de las víctimas de su política de estado. Imaginemos por un instante, cómo se le revelaba por dentro la otra parte de la película de su mandato, aquella que quizá por soberbia no había querido ver desde las cuatro paredes de su búnker. El presidente se enfrentó ante el salón de los espejos. Y las formas de la razón fueron desnudadas por el fondo del corazón, hasta perder el juicio.

Y es que verse reflejado como alguien indolente ante la muerte y el dolor del prójimo, no es propio de un cristiano practicante de su fe.

De por sí la doble moral tiene un costo muy alto cuando se guarda sólo dentro de los roperos de la vida privada. Ahora, cuando es parte de la vida pública se torna en una deuda tan pesada que te dobla. Y entonces es cuando puedes transformar la carga oscura en luz interna.

Las voces del dolor doblaron la intransigencia del ser humano que habita dentro de la investidura del presidente. Para Felipe de Jesús, antes que nada, está la fe católica que le inculcaron en su natal Michoacán. Es un bien nacido, como ellos mismos se llaman.

Y el perdón es el único camino, lo dijo Jesús, el resucitado, que no es el mismo que sigue muerto en la cruz de las culpas y los dogmas.

En Chapultepec, el presidente esgrimió sus razones bélicas, y el poeta le mostró su corazón en paz. Los manotazos a la mesa delataban que la violencia sí viene en gran medida de los pinos, mientras la templanza a prueba de bala del poeta, le mostraba el camino hacia la luz interna. Calderón jugó ajedrez político. Sicilia le abrió el juego superior del corazón compartido. Uno hablaba de teorías de guerra, el otro le entregaba su ejemplo de paz. Un mano a mano que ejemplifica el cambio de paradigma que estamos viviendo tanto individual como colectivamente.

Qué queremos: ¿tener la razón o vivir en paz?

Perder la razón que nos enfrenta para encontrarnos en el corazón que nos abraza, es el camino de Jesús. Y de Gandhi. Y Luther King. Y Nelson Mandela. Y Lennon. Y ahora también de Sicilia y de cada vez más ciudadanos en México y el mundo.

Para los que dicen que el Diálogo en el Alcazar de Chapultepec no sirvió de nada, los meses que vienen serán inexplicables, y sorprendentes. Podrán palpar en vivo una historia de transformación nacional, que para muchos es todavía inimaginable. Y que es y será ejemplo, faro de luz, para todo el planeta.

La historia de lo que el corazón logró en una tierra de amor llamada México.

yo_lo_creo_

--- por Santiago Pando @SantiagoPando

Friday, June 24, 2011

La virtud de la maldad

Hoy me levanté y le di una patada a mi hermoso y adorable perrito. Una patada fuerte y bien colocada, digna de Messi. Y para mi sorpresa, verlo volar por los aires y lanzar un aullido desgarrador me regaló un extraño y desconocido placer. Me hizo probar, por primera vez, las mieles de la maldad.

Estaba desconcertada. Cada mañana antes de éste día, secretamente había deseado tener la capacidad de patear a esta peluda criatura al ver que, sin importar las horas invertidas en su entrenamiento formal, se había orinado sin misericordia en el sofá. Pero siempre me contenía. Siempre flaqueaba al ver sus ojitos encantadores y su colita moviéndose alegremente para saludarme. Hoy, ni siquiera esperé al acostumbrado ritual en el que yo fingía que iba a caer sobre él un castigo apocalíptico y él fingía que estaba arrepentido de su desobediencia canina. Hoy….¡PATAPLUM! Patada certera, cruel y vengadora. Pero lo más sorprendente es que fue una patada libre de remordimiento y culpa.

No me podía reconocer.

Hagamos un poco de historia. Desde niña me di cuenta de que yo no era del todo normal. Algo faltaba. No sabía qué, exactamente, pero era distinta a mis hermanos, a mis compañeritos del colegio, a mis primos, al resto de la humanidad. Me tomó un tiempo entender el por qué de mi peculiaridad, pero con los años lo supe. Nací sin el cromosoma de la maldad.

Ríanse si quieren, pero para el que carece de este indispensable gen, la vida puede ser un auténtico martirio.

Una de las primeras habilidades que se pierden es la de decir que no. No. Esa palabra tan pequeñita, pero tan poderosa. Cuando te falta el cromosoma de la maldad, uno de los síntomas que se manifiestan de inmediato es el sí irracional. Sí a todo. Sí a las cosas que te provocan desde aburrimiento hasta horror declarado. Sí a los compromisos que no quieres aceptar. Sí a los favores que no quieres hacer. Sí al dinero que no puedes prestar. Sí a salir con ese galán que no te gusta pero al que te da pena romperle el corazón.

Carecer de maldad te hace apreciarla de un modo distinto. Lejos de considerarla un defecto, empiezas a verla como una virtud, como un medio para marcar tu territorio en el mundo, para defenderte de la “virtud” de otros, es decir, de su amenazadora y envidiable maldad.

Por eso fue que la empecé a desear, a pedir, a invocar. Yo quería ser mala. Malísima, de ser posible. Y no sé si fue un ángel o un demonio el que al parecer me concedió este ruin anhelo de la noche a la mañana.

Emocionada y todavía algo incrédula, decidí salir a estrenar mi nueva condición de villana. En el pasillo, le hice notar a mi vecina que la veía muy “repuestita” después de sus vacaciones y que si no se cuidaba, la del 8 le podía arrebatar a su ya de por si distraído cónyuge. Qué gustito que me dio.

Ya en la calle, la viejecita de siempre me pidió que la ayudara a cruzar la calle. “NO”, le dije con fría indiferencia. “NO, porque cada vez que la ayudo a cruzar a paso caracol llego media hora tarde a mi oficina. NO, porque en vez de ayudarla a llegar a la otra orilla me provoca aventarla frente al metrobús y acabar por fin con su solitaria e inútil existencia. Y NO, porque no se me da la gana, así, sin más” .

Dios mío….no lo pensé. Lo dije. Lo dije en voz alta. Qué placer.

En la oficina, me atreví por fin a informarle a mi asistente que era un asno sin redención y que lo iba a transferir …..a su casa.

Al día siguiente, le arrebaté su paleta a una niñita, le grité al mesero, insulté al policía y subí unos videos de mi ex novio bailando en paños menores a youtube.

Para el fin de semana ya había esparcido rumores sobre la del 8 con la del 6 y sobre la del 6 con la del 8. Había rayado el coche de mi jefe en justa retribución por las largas horas extra que me había forzado a trabajar. Había cambiado la correspondencia de los diferentes buzones. Había sembrado la discordia en la junta de condóminos. Había roto la auto-estima de varias amigas. Había dicho no a favores, solicitudes de préstamos, donativos y cualquier acto no egoísta.

Era tanto mi gozo que no reparé en que había caído en el error de muchas neo-villanas:

La maldad debe dosificarse. En primer lugar, para engañar al prójimo, confundirlo y ya habiendo ganado su confianza, apuñalarlo por la espalda como hace todo ser perverso que se respete. Y en segundo, porque en este mundo tan lleno de violencia, acumular tantos enemigos al mismo tiempo puede resultar muy malo para la salud.

No alcancé a ver quién fue el que me aventó la maceta desde el décimo piso de mi edificio. Pudo ser cualquiera. La del 6. La del 8. Mis días de maldad duraron poco. En las telenovelas, las villanas suelen ser más resistentes.

Mi funeral fue un evento muy desangelado. No fue ni el sacerdote. ¿Qué es esto que siento? FURIA. Bola de desalmados. Me la van a pagar. No contaban con que todavía puedo ejercer como un horrible, aterrador e inoportuno espíritu chocarrero.

¡JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!


--- por Martha Soler @cholechita @estrogeno3

Monday, June 20, 2011

Conversando con un ángel

Recuerdo que desde muy pequeña mi madre siempre miraba hacia el cielo y decía que las nubes son el hogar de los ángeles.
Siempre me preguntaba cómo era un ángel y hasta hoy creo tener respuesta.
Un ángel es una fuerza de amor es una familia, es parte de nosotros.
Ellos nos dan la sanidad, se llevan nuestras cargas y nos dejan a cambio una sonrisa.
Platican con nosotros y nos dejan mensajes como éste.
Sonríe y veras como tu mundo se llenará de felicidad.
Da amor y nunca te faltara quien te ame.
Perdona y serás perdonado.
Aumenta tu fe en ti mismo y lograrás tocar el cielo.
Aclara tu corazón y pensamiento y veras la transparencia del mundo.
Nunca olvides que Dios siempre nos bendecirá con el amor de un ángel.
Comparte tus penas y problemas, deja que te ayude.
Él siempre estará contigo y nunca te abandonará.

Toma su mano, no te sueltes y empieza a volar con él.

Dedicado a todos mis ángeles que siempre velan por mi:
Chiqui, Don Neto, Nino, Eli, Uriel y a toda la familia celestial,
Gracias infinitas.

Atte.
Su pequeña niña Amanda

Friday, June 17, 2011

EN NUESTRAS MANOS

Para Marco Ferrara



El poder de unirnos está en nuestras manos: somos ciudadanos libres. Mientras estemos partidos, seguiremos indefensos.


La unidad es el poder del todos somos uno.


Cuando un asaltante nos saca una pistola en la calle, acaso nos pregunta: ¿eres de izquierda o de derecha? Tampoco nos preguntan de qué partidos somos cuando sufrimos una injusticia a manos de las autoridades de cualquier color. Simplemente abusan de nosotros, saben que estamos indefensos, la impunidad aún los protege. Y mientras estemos separados, seguiremos en sus manos. Nuestra principal debilidad, la desunión, ha sido precisamente su fortaleza.


Las dictaduras, sean de izquierda o derecha, han oprimido por igual al ciudadano común.


Y en México, y en buena parte de los países llamados democráticos, se vive una dictadura de partidos. Una supuesta democracia de intereses distintos a los de los ciudadanos. Donde la corrupción y la impunidad son el aceite que engrana el motor de la injusticia social. Y donde los ciudadanos soportamos en carne propia los abusos del poder político y del crimen organizado, que terminan siendo espejos de sí mismos.


En las dictaduras se vive con miedo porque nos hacen sentir sin poder.


La fortuna es que hoy tenemos en nuestras manos el poder para cambiar la realidad de las cosas: la web. Las redes sociales nos están ayudando a recordar lo que podemos lograr, y a la velocidad que podemos hacerlo, cuando nos conectamos. El mundo virtual es en realidad el reino del Espíritu.


Por mi raza hablará el Espíritu. El lema de la UNAM es también la visión del vuelo del águila. México más que un país es un Gran Espíritu. Y nosotros la raza cósmica.


En nuestras manos está el despertar del Gran Espíritu que es México: la unidad es su manifestación. En nuestras manos significa hacernos responsables de la realidad, dejando de culpar a otros. En nuestras manos significa pensar más grande para volar más alto. En nuestras manos significa recordar el linaje de sangre en nuestras raíces. En nuestras manos significa un cambio de mirada, para que las cosas cambien de forma.


En nuestras manos está la sabiduría de nuestros ancestros, y la luminosidad de nuestros hijos. Nos toca darnos el abrazo colectivo. Dar el ejemplo para todo el mundo. Despertar en nosotros mismos el Gran Espíritu que es México.


Ser los artesanos del parto de una nueva luz, está en nuestras manos.



yo_lo_creo_


--- por Santiago Pando @SantiagoPando